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sábado, 10 de marzo de 2012

Ex

De todas las modificaciones que introduce la RAE, una de las que me resulta más inquietante, por su agresividad gráfica, es la relativa al adjetivo o prefijo "ex", con el significado que tiene en fórmulas como "ex marido", "ex primer ministro", etc. 

El criterio RAE antiguo era el siguiente:
ex. (de ex, prep. lat.) 
1. adj. Que fue y ha dejado de serlo.
2. com. Persona que ha dejado de ser cónyuge o pareja sentimental de otra.
"Ex", en la primera acepción, es un adjetivo; en la segunda, un nombre (neutro en cuanto al género). Cabría observar que como adjetivo es un tanto anómalo, ya que no admitiría posponerse al sustantivo que modifica ("ex marido", pero no "marido ex"). Curiosamente, en el Panhispánico de Dudas (integrado on line al DRAE, con el cual debería estar de acuerdo) el enfoque es diferente:
ex. 1. Prefijo autónomo de valor adjetivo, procedente de una preposición latina, que se antepone a sustantivos o adjetivos con referente de persona para significar que dicha persona ha dejado de ser lo que el sustantivo o el adjetivo denotan. Se escribe separado de la palabra a la que se refiere, a diferencia del resto de los prefijos, y sin guion intermedio: «Mi hijo no se fue solo, sino con su padre y mi ex suegra» (Díaz Piel [Cuba 1996]); «El ex alto cargo de Obras Públicas aseguró que con su misiva solo pretendía agilizar procedimientos administrativos» (Mundo [Esp.] 5.10.96). No se recomienda su empleo antepuesto a sustantivos o adjetivos referidos a cosas: «Presidenta del comité de mujeres de esta república ex soviética de Asia Central» (Mundo [Esp.] 23.8.95); «Las mayores incertidumbres las plantea la ex URSS» (Puyol Migraciones [Esp. 1993]). En ese caso es preferible el uso de adjetivos como antiguo, anterior, o de adverbios como anteriormente: esta antigua república soviética, esta república anteriormente soviética, la antigua URSS. Se escribe siempre con minúscula, aun cuando acompañe a sustantivos escritos con inicial mayúscula. No debe confundirse con el prefijo inseparable ex- (‘fuera’).
Se escribe igual, pero ahora es prefijo, y además, "autónomo". Una autonomía relativa. Parece que esa inconsistencia es lo que molestaba a la Academia y por eso decidieron que había que acoplarlo con el elemento que modifica. El resultado es una serie de palabras curiosas como exfutbolista, exesposa, exjuez, exalcalde, y algunos homónimos nuevos como exactor (recaudador de impuestos y ex histrión) o expreso (explícito y ex presidiario). Un problema más grave aún sería la distorsión lógica que se produciría con los compuestos como "primer ministro" o "director ejecutivo". Esta dificultad se me hizo patente al leer una noticia sobre el general Noriega, al que se referían como el "exhombre fuerte de Panamá". Aquí "ex" parece modificar sólo a "hombre", de manera que se nos induce a pensar en un ex hombre (sea esto lo que sea) al que se caracteriza por su fuerza. También encontramos "el exministro y exalto representante de la Unión Europea Javier Solana". Sin embargo, felizmente, de algún lugar ha salido una norma general para los prefijos que permite superar el inconveniente:
prefijos (escritura)
Los prefijos se escribirán unidos a la base léxica cuando esta consta de una sola palabra y separados cuando sean más: exministro, vicepresidente, antivirus, ex capitán general, pro derechos humanos, etc. (http://www.fundeu.es/resultados-busqueda.html)
 No sé de cuándo es esta regla pero los periódicos no están muy seguros sobre ella:
«No tienen fundamento». Eso declaró ayer el ex primer ministro islandés, Geir H. Haarde, en el juicio que comenzó ayer en su contra. (ABC, 6-3-2012)
El exprimer ministro islandés Geir H. Haarde afronta hoy el inicio del juicio en el que se le acusa de negligencia (El País, 5-9-2011)
Islandia se ha arrogado el mérito de ser el país pionero en sentar en el banquillo de un tribunal a un exprimer ministro (El Periódico, 6-3-2012)
Como consecuencia de la confusión que nos producen las decisiones de la RAE, institución a cargo de humoristas gráficos, periodistas o actores (ya es hora de que se incluya algún mediocampista), uno necesita elaborar algunas meta-reglas acerca de como conducirse con respecto a la ortografía, es decir, reglas pragmáticas:
1- Si el usuario del castellano no tiene que rendir cuentas a nadie, escriba con arreglo a las normas que más le gusten (J. R. Jiménez no usaba la "g" y obtuvo el Nobel).
2- Obviamente, si es empleado, siga las normas de su empleador.
3- Si es profesor de castellano en cursos de adultos, enseñe las normas de la RAE con filosofía, o sea, relativizándolas.
4- Si es maestro de primaria y tiene escrúpulos, enseñe matemáticas.






lunes, 20 de febrero de 2012

Ubicar


Para los hispanoamericanos el diccionario RAE es una caja de sorpresas, cuando no de Pandora. No es tan grave encontrarnos con que ciertos usos coloquiales que considerábamos sólo peninsulares se nos atribuyen a todos (salvo para el pobre estudiante ­-extranjero- de español). El problema más serio se produce a propósito de los usos que siempre hemos considerado universales y que el DRAE declara americanismos. Uno de ellos es el verbo “ubicar”.
ubicar.
(Del lat. ubi, en donde).
1. tr. Am. Situar o instalar en determinado espacio o lugar.
2. tr. Arg., Cuba, Hond. y Ur. colocar (‖ acomodar a alguien en un empleo). U. t. c. prnl.
3. tr. Arg., Hond. y Ur. Traer a la memoria algo o a alguien.
4. tr. Arg., Méx. y Ur. hallar (‖ dar con lo que se busca).
5. tr. Méx. buscar (‖ hacer algo para hallar).
6. intr. Estar en determinado espacio o lugar. U. m. c. prnl.
7. prnl. Ur. Obtener un buen puesto en un concurso.

Según esto, la única variante válida para todos es la sexta, “estar en determinado espacio o lugar”. Se trataría de un verbo intransitivo, usado también como pronominal. Como la RAE no da ejemplos en este caso, no vemos cómo sería un uso intransitivo no pronominal, pero no importa, entendemos que se refieren al significado del verbo en frases como “se ubica en”, que curiosamente solemos aplicar más frecuentemente con significado abstracto y no propiamente espacial: “se ubica entre los diez mejores”, y más raramente “se ubica al final de la Avenida Bolívar”. Lo que se “americaniza” es la forma transitiva: “ubicamos a los decanos en la primera fila y a los directores en la segunda” (en el sentido de colocarlos, de determinar para ellos un sitio), o también, “lo ubicamos en su casa” (en el sentido de “lo encontramos”, más precisamente, “supimos que era allí donde estaba).

Llama la atención que después de la primera acepción, que establece el significado panamericano general, vienen extrañas precisiones (Arg., Hond. y Ur.) que nos hacen preguntarnos cómo se entiende este verbo en los países hispanoamericanos que no se mencionan. Mi opinión desinformada es que todos lo usamos más o menos igual.

Después de estas vueltas, lo que resulta un poco cómico y desconcertante es hallar en la página de la (española) Fundación del Español Urgente, a propósito de otra palabra, lo siguiente:

¿Bajo qué categoría podemos ubicar la palabra «mensajear»?

martes, 7 de febrero de 2012

Pavo, pava


Llama la atención que el normalmente parco diccionario de la RAE se extienda tanto para explicarnos qué es un pavo.

pavo.
(Del lat. pavus, el pavo real).
1.      m. Ave del orden de las Galliformes, oriunda de América, donde en estado salvaje llega a tener un metro de alto, trece decímetros desde la punta del pico hasta el extremo de la cola, dos metros de envergadura y 20 kg de peso. Tiene plumaje de color pardo verdoso con reflejos cobrizos y manchas blanquecinas en los extremos de las alas y de la cola, cabeza y cuello cubiertos de carúnculas rojas, así como la membrana eréctil que lleva encima del pico, tarsos negruzcos muy fuertes, dedos largos, y en el pecho un mechón de cerdas de tres a cuatro centímetros de longitud. La hembra es algo menor, pero semejante al macho en todo lo demás. En domesticidad, el ave ha disminuido de tamaño y ha cambiado el color del plumaje. Hay variedades negras, rubias y blancas. 


Siguiendo algún criterio que reconozco se me escapa, a otras aves igualmente dignas, como  la gallina o la paloma, no se les dedican más de dos líneas y nos quedamos sin saber a qué orden pertenecen o de dónde son oriundas. 


paloma.
(Del lat. vulg. palumba).
1. f. Ave domesticada que provino de la paloma silvestre y de la que hay muchas variedades o castas, que se diferencian principalmente por el tamaño o el color.

gallina.
(Del lat. gallīna).
1. f. Hembra del gallo, de menor tamaño que este, cresta pequeña o rudimentaria, cola sin cobijas prolongadas y tarsos sin espolones.


Desde luego, para un diccionario no enciclopédico lo adecuado sería limitarse a estas definiciones cortas. Quienes después de averiguar qué significa la palabra quieran profundizar más en el asunto deberían consultar obras especiales. De paso, y volviendo a nuestro pavo, ¿por qué entre la indicación del metro de altura y los dos metros de envergadura aparecen “trece decímetros” y no 1,30 m o “un metro con treinta centímetros” para medir la distancia de la cabeza a la cola? Todo es bastante raro.

Lo que me interesaba, no obstante, eran las otras acepciones de “pavo”, las coloquiales. Siempre curiosamente, la RAE registra algunas, pero ninguna de las que yo conozco.

2. m. coloq. Hombre soso o incauto. U. t. c. adj.
3. m. Bol., Chile, Pan. y Perú. polizón (‖ persona que se embarca clandestinamente).
4. m. Ec. Persona que entra en un espectáculo público sin pagar.
5. m. coloq. Ec. joroba (‖ giba).


La acepción (2), que por defecto deberíamos considerar propia de todo hablante (ya que no tiene ninguna marca, del tipo Esp), se parece a un uso que he encontrado en Madrid, ligeramente distinto. “Llamé al pavo y dijo que no hay ningún problema”. En esta clase de expresión mi interpretación natural ha sido la de equipararla a “tipo”: referencia a un sujeto que, sin ser negativa, expresa una leve desconfianza o distancia, “el tipo que vino a reparar la caldera” (es cierto que también decimos que alguien “es un gran tipo”; pero no creo que la comparación alcance esta variante).

En Madrid también se usa “pavo” para hablar de dinero: “me costó cien pavos”, por “me costó cien euros”. Creo que este uso es reciente.

En cambio, “pavo” se emplea en Argentina de manera muy extendida en el sentido de “tonto”, aunque con un carácter aún menos negativo y casi cariñoso (de “pavo” proviene, claro, “pavada”). Este significado parece vinculado a una expresión que sí registra el DRAE:

Edad del pavo.
1.      f. Aquella en que se pasa de la niñez a la adolescencia, lo cual influye en el carácter y en el modo de comportarse.

Lo que me lleva a la acepción venezolana (también, muy extendida) según la cual, en efecto, se llama “pavo” o “pava” al adolescente, con un matiz encomiástico adicional en el sentido de “guapo” (no naturalmente guapo, sino bien arreglado o a la moda). 
También cabe aquí, un venezolanismo del que sí se ocupa el DRAE:

pava
5. f. Ven. Mala suerte que se tiene o se contagia.

Y, además, un uso supuestamente privativo de argentinos y paraguayos, aunque dudo que los uruguayos no lo sigan:

pava
3. f. Arg. y Par. Recipiente de metal o hierro esmaltado, con asa en la parte superior, tapa y pico, que se usa para calentar agua.

Para terminar, un pequeño misterio. Con independencia de todas las variantes comentadas, parece ser que todos los hispanohablantes estamos de acuerdo en que “pava” significa:

2. f. coloq. Mujer sosa y desgarbada. U. t. c. adj.

Confieso no haberlo escuchado en mi vida.

lunes, 30 de enero de 2012

Curiosidades del diccionario RAE

Si nos presentaran las siguiente lista de palabras
bofia, canguelo, capullo [tonto], cubo [en el sentido de recipiente], curro, cutre, chorizo, chorrada, [ladrón], fetén, follar, gachí, gilipollas, guay, madero [policía], mamón [insulto], marrón [problema], molar [agradar], mono [bonito], paleto, parné, pichichi, pijo, pringado, subidón,  virguería,
las reconoceremos inmediatamente como típicamente peninsulares, algunas incluso quizá nos parezcan aún más locales (madrileñismos, tal vez). Si ese fuera el caso, debería aparecer una indicación, como en efecto sucede con "guay":
guay.
1. adj. coloq. Esp. Muy bueno, estupendo.
2. adv. m. coloq. Esp. Muy bien.
Pues bien, de toda la lista, "guay" es la única palabra con la señal Esp; las demás pasan por usos del español en general. Como esto, evidentemente, no es así, hace un tiempo consulté el problema con la RAE. Lo que yo daba por sentado es que todos estos (y muchos más que nos aburriríamos buscando) son españolismos que han omitido especificar, pero la respuesta fue que si los redactores no tienen pruebas de que sólo se usan en España, los dan por universales. Copio dicha respuesta.
En relación con su consulta, le remitimos la siguiente información:
Sobre el proceso de incorporación de voces al DRAE le remitimos a las explicaciones que se contienen en la correspondiente aplicación de nuestra página electrónica. Entre las voces que se incorporan al diccionario las hay, obviamente, de procedencia española, pero también de procedencia americana. Tenga usted en cuenta que las Academias americanas ejercen una constante labor de asesoramiento en el Instituto de Lexicografía. Por otra parte, ponemos en su conocimiento el uso en el DRAE de la abreviatura Esp., que marca los españolismos o voces cuyo uso se restringe geográficamente a nuestro país. En el caso de subidón, suponemos que la documentación con la que contaron los redactores que elaboraron el artículo no respaldaba esta afirmación. No obstante, transmitiremos sus comentarios al Instituto de Lexicografía para su valoración.
Como la duda no se me aclaraba, insistí "erre que erre" (otro españolismo universal) y les volví a escribir.
Departamento de «Español al día»
Real Academia Española
El número de hablantes del español en España representa aproximadamente el 12 % del número total de hispanohablantes. No se entiende por qué voces típicas del uso peninsular, incluso coloquial, son presentadas en el diccionario como propias del idioma sin más. A no ser que se considere a los americanismos como desviaciones y a cualquier novedad del español peninsular ("marcha", "molar", "primo", "guiri", o frases como "a tomar por culo", "hacerse el sueco", "cacho bruto") como evolución normal de la lengua. El problema es particularmente grave para los hablantes de otros idiomas que aprenden español por esta norma engañosa y son inducidos a creer que se les entenderá en cualquier sitio cuando pregunten, por ejemplo, por el "lavabo" o cuando quieran "salir de marcha". Son muy pocos los vocablos y expresiones de este tipo en los que se adjunta la indicación "Esp".
Me respondieron con cortesía y aplicación adjuntando muestras de ciertos usos en medios hispanoamericanos:
En relación con su consulta, le remitimos la siguiente información:

     Le agradecemos muy sinceramente sus observaciones, que hemos remitido al Instituto de Lexicografía de la Real Academia Española, encargado de las enmiendas y adiciones al Diccionario académico, para que las estudie y eventualmente proceda a la enmienda correspondiente en la próxima edición.

     No obstante, no siempre es sencillo establecer perfectamente el área de uso de una voz. Si acaso en algún ejemplo, como guiri, parece que puede ser solo empleada en España, otros mantienen mayor expansión. Valgan unas escasas muestras:

     1978 Hoy, 01-07/02/1978 : EL LECTOR TIENE LA ÚLTIMA PALABRA (CHILE).
     Para poner las cosas en su lugar y en aras de la excelente calidad que ha mantenido HOY, estimo que no es ocasión para "hacerse el sueco".

     1988 Rojo, José Andrés Hotel Madrid (BOLIVIA).
     ¿Qué ha pasado? Que la torre se ha ido a tomar por culo. Y discúlpenme este vocabulario, pero debajo de esos sonidos es casi un exorcismo. El edificio se ha hundido, el hogar de las certezas, el baúl de las convenciones se ha abierto.  

     1991 Polimeni, Carlos, Luca / ARGENTINA).
Yo le hago la apología a la ginebra, pero ahora ya no quiero más. Nunca pensé que fuera el elixir de la vida, más bien es el elixir de la muerte, y te vas dando cuenta dentro de tu cuerpo, te vas dando cuenta que algo se está muriendo, se está extinguiendo. Pero había una época en que nada me importaba un carajo; ni grabar, ni los recitales, ni el público. Me tomaba todo y a tomar por culo. Ahora no. Quizá el éxito me ayudó a salir de eso.

     Reciba un cordial saludo.
__________
Departamento de «Español al día»
Real Academia Española
"Escasas muestras", en efecto. ¿Valen? Lo dudo. Hay un ejemplo argentino de "a tomar por culo". Ignoro por qué el señor Polimeni eligió esa expresión cuando decidió renunciar a la ginebra, pero puedo asegurar que fuera de este caso no la había yo leído ni oído jamás de parte de un hispanoamericano. Está claro que es muy difícil precisar el área de ciertos usos, pero nos interesan los usos típicos, no las ocurrencias estilísticas que podamos tener de vez en cuando.

Quizá lo más decente sería dejar estos coloquialismos más o menos regionales para cuando haya tiempo y ganas de estudiarlos en serio y separarlos en diccionarios especiales, en lugar de acumularlos de manera desordenada en un solo vertedero.